El subtexto de la Forma del Agua

Para el filósofo Walter Benjamin la Historia no es una línea recta marcada por la idea de progreso. La Historia se construye de pequeños momentos que pueden generar grandes saltos y transformaciones del tiempo histórico y que las personas que la protagonizan no son los grandes héroes de la historia contada por los vencedores, sino los marginales.

La forma del agua me remite a esa idea. Dos mujeres, una afroamericana y la otra con una discapacidad para hablar, de clase trabajadora, son las grandes protagonistas de una historia que disloca la ‘normalidad’ de un espacio marcado por la rigidez y el control.
Son las Otras, las marginadas, quienes protagonizan la Historia. El contexto en el que ocurre es en plena lucha por los derechos civiles de los afroamericanos. La película muestra de forma no explícita las relaciones de poder y dominio.

Así, el pasado toma un nuevo sentido y otra relación con el presente. El pasado en el que ocurre la historia de Elisa, Zelda y Gilles y el momento presente del espectador, donde seguimos en esta lucha contra los privilegios.

La narrativa alterna de la película nos habla de temas muy actuales como el racismo, la homofobia, la xenofobia, la extrema vigilancia y control. Vale la pena mirar con otros ojos La forma del agua, una historia que contiene una crítica aguda a los tiempos que corren, que nos invita a la reflexión y a la acción para ser protagonistas de la Historia y que le da voz a quienes nunca la han tenido.