RELATORÍA DEL TALLER: NARRATIVAS DE ODIO, RACISMO Y NO DISCRIMINACIÓN

El pasado 27 de marzo se llevó a cabo en las instalaciones del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación el Taller: Narrativas de odio, racismo y no discriminación. Los trabajos iniciaron con una lluvia de ideas sobre los conceptos “Raza” y “Racismo”. Sobre el primer término destacaron las nociones: diversidad, origen, clasificación, diferencia y sobre el segundo: práctica, división y diferencia.

Después de la discusión grupal sobre los términos, se mencionó la definición de Eduardo Restrepo (2016) quien señala que el racismo es la discriminación efectuada por adscripciones raciales atribuidas a un individuo o colectividad. Se explicó que la identidad (Ser), la corporalidad (identidad), la estética (corporalidad), los modelos (estéticos) y los territorios, es decir el espacio geográfico, (modelos), son interrelaciones socioculturales y que en éstas se expresa la discriminación racial.

El racismo es una demarcación entre la Otredad y la mismidad, es decir, entre ‘Yo’ y el o los Otros. También hay expresiones de racismo cultural. Esencialmente, el racismo supone una relación de poder y subordinación. Por otro lado, se explicó, a partir de la definición de Restrepo (2016), que la raza “supone la asociación necesaria entre ciertos rasgos corporales (como el tono de piel) que son concebidos como herederos e inmutables con unas características intelectuales y de comportamiento que se consideran irremediablemente derivadas”.

Esta definición trasciende el aspecto fenotípico de rasgos físicos dados biológicamente. En ese sentido, lo social y lo cultural tienen un peso importante en la concepción de la raza y el racismo. Se explicó que para que se manifieste un acto de racismo tiene que haber un ‘referente empírico’, es decir, encontrar en la realidad social aquello que se nombra, un contexto. También se entiende por ‘referente empírico’ una acción específica hacia cierto grupo social o una construcción social que valida al racismo.

Por tanto, el lenguaje en sí mismo no discrimina hasta que tiene un ‘referente empírico’ o hasta que se hace presente en una situación o contexto sociocultural. Así, el racismo es un proceso de construcción, transformación y articulación que los imaginarios sociales legitiman, reglamentan y consensuan. Ello quiere decir que el racismo y la raza son una construcción social, histórica, geográfica y legal.

En México, el racismo se construyó en el mestizaje, la negritud y el indigenismo. Todo ello en el tiempo histórico de la Colonia. Pero antes de pasar a la explicación del racismo en México, se llevó a cabo la Técnica 1 “El iceberg del racismo”. Con este ejercicio las y los participantes pasaron a escribir expresiones que les parecen racistas y discriminatorias.

En la parte visible del iceberg se escribieron las frases inconscientes y de lo que se explicó es el “racismo manifiesto”. Este racismo es el que se presenta a través de estereotipos, prejuicios, estigmas, generalizaciones. Algunas de las frases que se escribieron son: “Trabajar como negros”, “Es de nacos viajar en metro”, entre otras.

En la parte no visible, pero más grande del iceberg, se escribieron las frases que normalizan y/o naturalizan al racismo. Esta parte ‘normal/natural’ también se denomina ‘racismo latente’ y es lo aceptado y legitimado a través de leyes, políticas públicas, etc. Es decir, lo que conocemos como racismo y discriminación estructural. La frase más contundente del racismo manifiesto fue: “En México no hay racismo”.

Al término de este ejercicio y tras hacer una reflexión final, se dio paso a la explicación de las raíces del racismo en México. Como ya se mencionó, el indigenismo, el mestizaje y la negritud son el soporte del racismo en nuestro país y se inscriben en un proceso de conquista de orden geográfico, militar, político, espiritual y administrativo.

Al final de la primera parte del Taller, se prosiguió con la Técnica 2 “Te pensé y dibujé el racismo” en la que las y los participantes tenían que autoidentificarse como mestizos, indígenas o afrodescendientes. Tras unirse con sus equipos hicieron un dibujo en el que se explicó el tema de la autoimagen, la identidad y las construcciones socio-culturales de la raza y el racismo. Cada equipo pasó a exponer su dibujo.

Así, se dio lugar a la segunda parte del Taller con los temas de la discriminación y las narrativas de odio. En esta parte se explicó que la discriminación “es toda distinción, exclusión, restricción o preferencia que, por acción u omisión, con intención o sin ella, no sea objetiva, racional ni proporcional y tenga por objeto o resultado obstaculizar, restringir, impedir, menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos y libertades”. Motivada por: origen étnico o nacional, tono de piel, cultura, sexo, género, edad, discapacidad, apariencia, idioma.

También se entiende como discriminación el racismo, la homofobia, misoginia, cualquier manifestación de xenofobia, segregación racial, antisemitismo, así como la discriminación racial y otras formas conexas de intolerancia. Así, se mencionó que la discriminación, en términos generales, es la negación de derechos garantizados por los instrumentos internacionales, regionales y nacionales.

Se mencionó que actualmente, en México y en el mundo, se manifiestan nuevas expresiones de racismo y discriminación. Por ejemplo, la islamofobia que es la aversión o rechazo a las personas que practican el islam, odio irracional a la cultura y la religión islámica. También la xenofobia o el miedo irracional a las personas extranjeras sustentado en el etnocentrismo y el nacionalismo. En México ha habido históricamente expresiones de aversión hacia poblaciones de origen chino, por ejemplo, y actualmente contra las personas originarias de Haití que cruzan por territorio mexicano para llegar a EU y que en otros casos permanecen en México.

Finalmente, en el taller se discutió y reflexionó sobre las narrativas, discursos y expresiones de odio. El racismo, la xenofobia, la misoginia, y la segregación racial son reconocidos como narrativas de odio que permean en toda la sociedad.
El discurso de odio es específico y coyuntural. Lo genera un personaje que tiene, regularmente, los medios para difundirlo y potenciarlo. Por ejemplo, en los últimos meses los mensajes antiinmigrantes y antimexicanos de Donald Trump. También en las redes sociales vemos numerosos ejemplos de líderes de movimientos supremacistas difundiendo sus mensajes racistas.

Las expresiones de odio son las que se explicaron en la Técnica 1 “El Iceberg del racismo”. Es decir, son las que pertenecen al racismo manifiesto que encontramos en los dichos populares, chistes, letras de canciones y regularmente son inconscientes. Por ejemplo, “hay que mejorar la raza“, “no tiene la culpa el indio, sino el que lo hace compadre“, entre otras.

Cabe mencionar que estas formas de discurso están interrelacionadas y una expresión o discurso de odio puede transformarse en un discurso más amplio. Todo dependerá del contexto en el que se genere y quién lo genere.

Así, con un ejercicio sobre discurso y expresiones de odio se llegó al final del taller. En ese ejercicio las personas participantes se organizaron en equipos de cuatro para discutir y reflexionar sobre alguna frase y luego la socializaron identificando el porqué eran expresiones, discurso o narrativas de odio. Con esta técnica se concluyó el Taller realizado en el marco del Día Internacional para Eliminar todas las formas de Discriminación Racial.