RELATORÍA DEL TALLER: NARRATIVAS DE ODIO, REFUGIO Y NO DISCRIMINACIÓN

Con motivo del Día Mundial de las Personas Refugiadas y Desplazadas, el Movimiento Sin Odio impartió un taller sobre refugio, narrativas de odio y no discriminación. A las 10 de la mañana del 19 de junio se dieron cita en las instalaciones del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación las personas asistentes a dicho taller.

El taller inició situando el tema a tratar desde un enfoque de los derechos humanos. Se presentó un vídeo en el que se explicaba de manera amplía a qué se hace referencia cuando se habla de este tema. Así, a la pregunta ¿qué son los derechos humanos? se mencionó que hay diversos discursos sobre esto.

Por ello, se hizo mención de las diversas generaciones de derechos humanos: los derechos civiles y políticos, que se consideran los de primera generación; los derechos económicos, sociales y culturales, de segunda generación; y los conocidos como de tercera generación que son los derechos de los pueblos a la paz, la justicia y la solidaridad y se relacionan con la sustentabilidad.

Se explicó que la discriminación se expresa a partir de diversos elementos y para entenderla de una forma más amplía se comentó que hay por lo menos cinco engranes que le dan sustento: el primero tiene que ver con los estereotipos, prejuicios y estigmas, es decir, juicios de valor a priori negativos y que pueden estar reforzados por estereotipos y estigmas visibles o invisibles como el tono de piel, el cabello, condición de salud, etc.

El segundo engrane es reconocer que se manifiesta dentro de las estructuras de una sociedad, porque es impersonal y transversal, es decir, que se presenta en instituciones públicas y privadas, normalizada e histórica con amplías raíces culturales que refuerzan la exclusión. Refleja también las asimetrías de poder.

El tercer engrane es la negación y/o limitación del acceso a los derechos humanos y las libertades. Esta distinción, restricción, exclusión o negación de derechos se puede manifestar por motivos de género, lengua, estado civil, discapacidad, apariencia, situación migratoria, condición social, origen étnico o nacional, etc. También se considera discriminación el racismo, la homofobia, la misoginia, xenofobia, segregación racial, antisemitismo, discriminación racial y formas conexas de intolerancia como: el discurso de odio, la islamofobia, bullying, etc.

Se explicaron también las formas en que se expresa el racismo: explícito y no explícito. En términos generales, el racismo es la ideología basada en la superioridad de un grupo de personas sobre otro, motivado por el origen étnico o nacional. Una expresión de racismo explícito en el discurso es a través de la argumentación política, pseudocientífica, médica y estadística, determina que ciertos grupos humanos son inferiores a otros, bajo pretextos culturales o étnicos.

Algunos discursos racistas explícitos, son emitidos desde una visión intelectual occidentalizada, instaurada en el imaginario colectivo, social, cultural y político; otros discursos se centralizan en lo que conoce, desde la subjetividad de su privilegios, formación académica y experiencias de vida urbanas, dejando por fuera otras realidades

El racismo no explícito, por ejemplo, se manifiesta a través de expresiones como “Yo no soy racista, pero no dejaría que una persona de otro país viviera en mi casa”.

Al término de la presentación de estas definiciones introductorias al tema de las personas refugiadas, María Paula Castañeda, representante de la ACNUR, continúo con su exposición. En primer término, explicó la diferencia entre personas migrantes y personas refugiadas. Esencialmente las personas refugiadas lo son porque cruzan una frontera por una razón que pone en peligro su integridad física e incluso su vida.

El estatus legal de refugio lo concede el estado de acogida, en este caso México, siguiendo los lineamientos de la Convención sobre el Estatuto de personas refugiadas de 1951. Cuando la situación se extendió por el mundo, pues tras la Segunda Guerra Mundial predominaba en Europa, se aprobó el Protocolo sobre personas refugiadas de 1967. También, la Declaración de Cartagena sobre refugiados, de 1984, es un documento que contempla contextos más locales y propios de América Latina.

En estos documentos se mencionan cinco motivos por los que se puede generar una solicitud de asilo: raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social y opinión política. En México se considera como un motivo el género. En nuestro país, sobre todo, hay personas refugiadas provenientes de Guatemala, El Salvador, Cuba, Venezuela y Honduras. En 2017, 14,596 personas solicitaron refugio en México y la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados es la instancia en cargada de evaluar las solicitudes.

El Principio de Asilo contempla la no sanción por ingreso irregular a un país, la no devolución al país de origen donde la propia vida corre peligro y la unidad familiar. También, se explicó que las dimensiones de la integración contemplan el aspecto legal, socio-cultural y el socio-económico. Trascendió la importancia de pasar de la asistencia a la integración; es decir, reducir la asistencia humanitaria y generar la autosuficiencia.

También participó Casa Refugiados, organización civil en México que brinda apoyo y asistencia a personas refugiadas en nuestro país. Platicaron sobre su trabajo para brindar apoyo a las personas refugiadas.

Su programa se basa en la promoción de los derechos, brindar asistencia humanitaria, la organización activa mediante un trabajo en redes, la promoción de condiciones de integración y promover una cultura de paz. La cultura de paz se refiere a la sensibilización sobre diversos temas para evitar la violencia y discriminación al interior de los albergues.

Por último, el grupo presentó una serie de ejercicios para finalizar reconociendo posibles expresiones de odio contra personas refugiadas o migrantes. El ejercicio trataba de construir una contranarrativa a partir de una expresión negativa hacia una persona o grupo de personas, identificar el contexto y quién lo había dicho.

Uno de los equipos participantes escribió: “Simio de mierda” (mientras se lo dicen le lanzan una banana). El contexto: una cancha de futbol, en un estadio durante un partido. Quién lo dijo: el entrenador del equipo contrario al momento de que un jugador afrodescendiente marca una falta. Contranarrativa: playeras con la leyenda “goles en favor de la inclusión” que se mostrarán cada que se anote un gol. Negarse a saludar a personas racistas en la cancha, etc.

Sitios de interés: Agencia de la ONU para los Refugiados, ACNUR

Declaración Universal de Derechos Humanos

Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos

Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales

Declaración de Friburgo sobre Derechos Culturales